Meditación y mindfulness como soluciones al insomnio
Redactado con inteligencia artificial.

El insomnio crónico afecta al 14% de los adultos en España, y su incidencia ha aumentado en los últimos años. La meditación y el mindfulness se presentan como intervenciones prometedoras para mejorar la calidad del sueño.
Aumento del insomnio en España
Un estudio de la Sociedad Española de Sueño (SES) reveló que el 14% de la población adulta en España sufría insomnio crónico en 2019, un incremento significativo desde el 6,4% en 1999. Este aumento ha continuado en años recientes, especialmente tras la pandemia de COVID-19, alcanzando su pico en 2022. Manuel de Entrambasaguas, miembro de la SES, señala que el consumo de hipnóticos y sedantes ha permanecido por encima de los niveles previos a la pandemia, sugiriendo que la prevalencia del insomnio ha superado el 14% en 2023.
Impacto de la vida moderna
El insomnio se ha convertido en el trastorno del sueño más común, influenciado por factores de la vida contemporánea como la precariedad laboral, el envejecimiento, la tecnología y el cambio climático. Estas condiciones han llevado a un aumento en la búsqueda de prácticas como el mindfulness y la meditación, que ofrecen herramientas para enfrentar estos desafíos. Según la SES, estas prácticas ayudan a centrarse en el presente y a regular la emoción, aspectos clave para combatir el insomnio.
Beneficios de la meditación y el mindfulness
Un metaanálisis de 2020 sugiere que la meditación consciente puede mejorar la calidad del sueño en diversas poblaciones con trastornos del sueño. A pesar de la necesidad de más investigaciones, la Guía Europea de Diagnóstico y Tratamiento del Insomnio de 2023 ya reconoce el mindfulness como una terapia emergente junto a otras intervenciones psicoterapéuticas.
Recomendaciones para una mejor calidad de sueño
De Entrambasaguas aconseja establecer límites al tiempo que se dedica a las tareas diarias y reservar un periodo de desconexión antes de dormir. Este tiempo puede utilizarse para reflexionar sobre el día, planificar el siguiente, y practicar la atención plena a través de la respiración y la relajación corporal. La SES enfatiza que estas prácticas pueden ser efectivas para mitigar el ruido mental que interfiere con el sueño.
